La III Feria de Empleo del Metal de Cantabria abrió el 23 de septiembre con una mesa sobre inteligencia artificial y automatización. Cuatro empresas con sede en la región, IMEM Ascensores, SAWATCO, Astander y Deduce Data Solutions, contaron delante de un público que buscaba trabajo en la industria qué han automatizado ya, dónde se atascan los proyectos y qué perfiles les cuesta contratar. Desde sectores distintos coincidieron en lo mismo: la herramienta cambia cada pocos años; entender el proceso sigue siendo lo que vale.
En esta crónica
- Una feria de empleo con 52 empresas del metal
- Cuatro empresas cántabras, cuatro maneras de usar la IA
- Saber que un dato ha cambiado no es saber por qué
- Quién tiene que estar dentro de la planta
- Qué piden hoy al contratar y qué puesto no existía hace diez años
- Lo que se llevó el público: tres criterios
- Preguntas frecuentes
1Una feria de empleo con 52 empresas del metal
La Feria de Empleo del Metal de Cantabria llegaba a su tercera edición con el lema «Industria inteligente: formación y empleo en el sector del metal». La impulsa la Fundación Laboral del Metal, con financiación de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria, el Servicio Cántabro de Empleo (EMCAN) y COECAN, y la colaboración del Ayuntamiento de Santander. Durante dos días, 52 empresas y organizaciones recogieron currículums, hicieron entrevistas y montaron demostraciones de realidad virtual para prevención de riesgos, drones de inspección, láser industrial y ensayos no destructivos. Pasaron cerca de 1.500 visitantes, 500 más que en 2025.
personas trabajan de forma directa en el metal en Cantabria, entre el 10 y el 12 % del empleo de la comunidad y más de la mitad del empleo industrial. Soldadores, fabricantes de herramientas y técnicos en mecánica, electrónica y robótica siguen entre las ocupaciones más difíciles de cubrir.
El programa de mesas redondas abrió con la de inteligencia artificial y automatización, moderada por Oscar San Emeterio Tapia por encargo de Influyentes Comunicación. En el escenario, cuatro empresas con sede en Cantabria y actividad en medio mundo.
- Javier León · IMEM AscensoresDirector de Informática de un fabricante de ascensores con fábrica en Santander que vende en todo el mundo.
- Rafael Gil · SAWATCOCEO de una ingeniería de eficiencia energética que monitoriza edificios, alumbrado e industria y financia las mejoras con el ahorro que generan.
- Agustín Tapia Quesada · AstanderDirector Corporativo de TI del astillero de reparación naval de El Astillero.
- Diego Tuccillo · Deduce Data SolutionsCEO de una empresa de inteligencia artificial para procesos industriales con sede en Santander.
- El resto del programaEl futuro de los oficios industriales (Equipos Nucleares, Saint-Gobain, Blendio, Astemo Buelna), sostenibilidad e industria (Reinosa Forgings & Castings, Saint-Gobain, TEICAN) y, el jueves, el Ingeniero Internacional de Soldadura y liderazgo en las empresas del metal.

2Cuatro empresas cántabras, cuatro maneras de usar la IA
El moderador pidió a cada ponente que contara qué había cambiado en su trabajo en los últimos años, y las respuestas dibujaron un mapa bastante completo de lo que la automatización ya hace en la industria de la región.
IMEM Ascensores recorrió el circuito completo, desde la oferta comercial hasta la posventa. Antes, el comercial preparaba cada oferta a mano y, si el cliente cambiaba la cabina o las paredes, volvía a empezar; los planos los hacía la oficina técnica y tardaban unos ocho días. Hoy el cliente se hace sus propias ofertas en un configurador de producto, parecido al de un coche, que le devuelve en minutos el precio y los planos reales con sus medidas, sin depender de horarios ni festivos. El mismo sistema eliminó las versiones duplicadas de los datos entre ingeniería y producción, y hoy reconoce automáticamente en las fotografías los elementos de seguridad que antes se cargaban a mano. En posventa, los ascensores conectados envían miles de datos (viajes, aperturas de puertas, incidencias) a los técnicos y a los clientes, y una centralita virtual hace la comprobación mensual obligatoria de la línea telefónica de cada ascensor, un trabajo que antes ocupaba a una persona en cada delegación contestando llamadas de los técnicos.
Astander ha empezado por el trabajo de oficina: organizar correo y agenda, que llevaba hora y media, se resuelve en diez minutos con un asistente de inteligencia artificial. También está capturando la información de un barco durante la inspección a pie de muelle para que un sistema prepare el informe que antes redactaba el técnico. Y ha instrumentado la compuerta del dique seco para conocer su estado en tiempo real. Agustín Tapia resumió el argumento con el que convence a la organización de estos proyectos: «vete de vacaciones tranquilo». El conocimiento de la planta está en pocas personas, casi siempre saturadas, y digitalizarlo sirve para que la empresa reciba las alertas y pueda decidir aunque esa persona no esté.
SAWATCO habló desde el otro lado: la empresa que pone los sensores. Rafael Gil describió la distancia que hay entre instalar una plataforma y que alguien haga algo con lo que mide. Cuando se monitoriza la energía de una industria, la gestión acaba en el director de operaciones o de mantenimiento, que ya tiene cada día varios problemas por encima de ese en su lista. SAWATCO pone personas que analizan los datos y avisan a la planta cuando un motor arranca a una hora que no toca o un variador de velocidad no entra como debía. Su conclusión fue que los principales problemas que se encuentran no vienen de la automatización, sino de la toma de decisiones en las empresas y en la administración.
La IA sí, la automatización sí, pero es importantísimo el componente humano. No nos olvidemos de que tiene que haber alguien al otro lado.
Rafael Gil, CEO de SAWATCO
3Saber que un dato ha cambiado no es saber por qué
La cuarta intervención llegó desde el lado de quien construye los modelos. Diego Tuccillo, CEO de Deduce Data Solutions, partió de una constatación: cualquier planta mediana tiene hoy más sensores, más históricos y más cuadros de mando que hace diez años: sabe en todo momento cuánto consume una máquina y a qué temperatura está trabajando, y eso ya es un valor que antes no tenía. Lo que no ha cambiado en esos diez años es dónde cae la decisión.
Saber que una cosa está pasando a través de los datos, que te dicen «mira, está cambiando este valor», no es lo mismo que saber por qué está pasando. Se sigue llamando al experto que trabaja hace veinte años en esto para que lo entienda.
Diego Tuccillo, CEO de Deduce Data Solutions
Esa persona sigue siendo el sistema experto de la planta, y sobre ella recae el peso de las decisiones de toda la empresa. El siguiente paso de la digitalización, dijo, es justo ese: herramientas que apoyen la toma de decisiones, que ayuden a preguntar por qué ocurre algo, qué variables lo provocan y qué pasaría si se interviene, en lugar de limitarse a señalar que una temperatura ha subido. Resumió su enfoque en una frase que repitió varias veces: comprender el proceso antes de optimizarlo.

4Quién tiene que estar dentro de la planta
Como la mesa hablaba sobre todo para quien busca trabajo en la industria, el moderador llevó la conversación al terreno concreto: qué tiene que haber dentro de una empresa para que uno de estos proyectos llegue a buen puerto, y qué formación tiene la persona que hace de enlace con quien implanta la tecnología desde fuera.
Tuccillo partió de una observación de su experiencia implantando estas herramientas en plantas: cuando la introducción de estas herramientas falla, casi nunca es por el algoritmo; es por las personas que lo tienen que adoptar. Estamos ante un cambio en la manera de trabajar, con mucho alarmismo por un lado («van a echar a todo el mundo») y entusiasmo excesivo por el otro, y la verdad está en medio. Para que el cambio ocurra hace falta alguien dentro que haga de puente, y describió el perfil con dos capas.
Es la parte importante y la que da el criterio. Sin ella, cualquier competencia tecnológica se queda sin sitio donde aplicarse.
No una formación en tecnologías concretas, sino una formación general sobre qué dice un dato y qué no dice. Sirve para poner límites: evita expectativas demasiado altas o equivocadas sobre lo que el sistema puede hacer.
Agustín Tapia contó cómo lo estructura Astander: en cada proyecto nombran un key user, el usuario principal afectado. El problema es que esa persona rara vez dispone del tiempo que el proyecto necesita, porque está pensando en su trabajo del día a día. Su receta tiene tres partes. Darle la visión completa de lo que aporta su labor digitalizada (el Excel que antes terminaba en un informe al cliente pasa a ser una medición casi en tiempo real del proceso). Elegir bien a esa persona, que tiene que entender todo el proceso y no solo su tramo. Y compromiso de la dirección, porque hay que invertir tiempo del que sabe en diseñar el sistema: recordó que Astander estuvo a punto de parar la implantación de su ERP hace años porque no conseguía a nadie de producción para el proyecto. A los informáticos, él mismo incluido, les pidió lo mismo: entender todos los procesos de negocio, los costes y las dificultades antes de proponer una solución.
Lo que se requiere a un responsable de informática es conocer el negocio. La tecnología está sobrevalorada: ahora es la IA, hace un tiempo era el blockchain, antes el big data. Lo que hay que conocer es el proceso para apuntar en la dirección correcta.
Agustín Tapia Quesada, Director Corporativo de TI de Astander
Cuando el moderador le preguntó a Tuccillo si ese perfil sale de la plantilla, se recualifica o se contrata fuera, su respuesta fue que lo mejor es que esté en la plantilla, aunque la innovación no tenga que estar toda dentro de la empresa. De hecho, cree que se pierde una oportunidad cuando se quiere hacer todo dentro, porque hay empresas especializadas en cada área que pueden acompañar. Lo que sí tiene que estar dentro es alguien encargado de ese proceso, que entienda la empresa y haga el lazo entre la dirección, las personas y el proveedor.
5Qué piden hoy al contratar y qué puesto no existía hace diez años
La segunda mitad de la mesa fue una conversación sobre contratación. Javier León explicó que el núcleo de IMEM es un ERP (el sistema de gestión de la empresa) de desarrollo propio, con el que se integra cualquier aplicación que entra en la casa, así que piden programación y formación en datos y después forman a la persona en dos cosas: el propio ERP y el negocio, «que es complicado». Entre las habilidades que más valoran está que la persona sea participativa y proponga, que no sea un mero ejecutor de órdenes. Rafael Gil, con equipos en Cantabria, Barcelona y Palma, tiene ingenieros de recursos energéticos, de minas, químicos, industriales y arquitectos, pero también economistas, juristas y, como él mismo, politólogos y sociólogos, porque su actividad consiste en hacer viable y financiar cada proyecto, a menudo con fondos europeos. Le cuesta encontrar perfiles técnicos, no por falta de conocimiento de IA, y prefiere personas comprometidas con el proyecto antes que el currículum perfecto.
A la pregunta del puesto más difícil de cubrir que no existía hace diez años salieron dos respuestas. Una, el técnico de digitalización: alguien que conoce los procesos tradicionales de producción y las tecnologías nuevas para hacer la migración, muy demandado por las grandes empresas. Otra, el científico de datos que entiende el negocio: en el astillero hay oficios difíciles de cubrir (soldadores, mecánicos, caldereros), pero el puesto que no existía es el de quien se nutre de los datos que genera toda la organización y los convierte en ayuda para la parte operativa, con un carácter que le permite hablar igual con el CEO y con el técnico que está delante de la máquina.
Tuccillo cerró con la visión de una empresa cuyo oficio es la inteligencia artificial. Hace diez años nada de lo que hoy hace su empresa existía, así que la pregunta en sus procesos de selección es otra: qué no cambia. Antes, aprender una herramienta (Excel, SAP, la que fuera) podía ser la fortaleza de un profesional; ahora hay herramientas que te ayudan a entender cualquier otra en dos días.
Las tecnologías cambian. Lo que no cambia es la manera en que razonamos. Lo que importa es la capacidad de tomar decisiones: tu racional, entender cuándo usar una herramienta y cuándo estar de acuerdo con lo que te sugiere.
Diego Tuccillo, CEO de Deduce Data Solutions
Por eso, dijo, el centro tiene que ser la comprensión del proceso industrial. Sobre esa capa se añade la digitalización y la inteligencia artificial, que son transitorias y cambian de un día para otro. Rafael Gil remató con un ejemplo de su casa: SAWATCO ha creado una unidad interna que usa IA para generar leads cualificados, y el perfil que la lleva une a un politólogo o sociólogo con el director de expansión. También es difícil de encontrar.

6Lo que se llevó el público: tres criterios
El moderador resumió después la mesa en tres criterios para quien busca trabajo en la industria, y coinciden con lo que se escuchó en el escenario.
Tres criterios que dejó la mesa
- El proceso sostiene todo lo demás. La formación tecnológica importa, pero quien tiene interiorizado el proceso industrial multiplica el valor de cualquier competencia tecnológica que incorpore después.
- Hace falta gente dentro que haga de enlace. Ese perfil acorta el tiempo que tarda un proveedor en entender la planta y acompaña a la empresa en el cambio de manera de trabajar.
- Hace falta una cadena de decisión clara. Sin ella se implantan sistemas que luego no se usan, o no con la intensidad necesaria para que devuelvan la mejora que se esperaba.


Quiénes estuvieron en el escenario
Moderó Oscar San Emeterio Tapia, consultor de comunicación e inteligencia artificial, por encargo de Influyentes Comunicación. La feria ocupa cada año más superficie del Palacio de Exposiciones: más de cincuenta empresas de Cantabria buscando talento en un mismo sitio durante dos días.
Cómo medir si un proyecto de IA merece la inversión, en 45 minutos
El jueves 29 de octubre, a las 11:00, Diego Tuccillo imparte el webinar gratuito «Qué proyectos de IA merecen inversión en una planta y cómo medir su retorno», dentro del programa PYME DIGITAL 2026 de la Cámara de Cantabria. Casos reales de plantas industriales, sin diapositivas de catálogo.
Reservar plaza en el webinaro agendar una reunión7Preguntas frecuentes
¿Qué es la Feria de Empleo del Metal de Cantabria?
Una feria de empleo que impulsa la Fundación Laboral del Metal con el Gobierno de Cantabria. La tercera edición se celebró el 23 y 24 de septiembre de 2026 en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander, con 52 empresas y organizaciones, cerca de 1.500 visitantes, cinco mesas redondas y una zona de demostraciones.
¿De qué trató la mesa «IA y automatización: el trabajo que viene (y ya está aquí)»?
De cómo IMEM Ascensores, SAWATCO, Astander y Deduce Data Solutions ya usan la inteligencia artificial y la automatización en su trabajo diario, y de qué perfiles necesita la industria cántabra para que esos proyectos funcionen. Moderó Oscar San Emeterio Tapia.
¿Qué perfil hace falta dentro de una empresa industrial para adoptar la IA?
Según Diego Tuccillo, una persona que conozca el proceso industrial y tenga una cultura científica del dato: no formación en una tecnología concreta, sino criterio sobre qué dice un dato y qué no, para poner límites a las expectativas y hacer de puente entre la dirección, las personas de planta y el proveedor.
¿Qué diferencia hay entre detectar una anomalía y entender un proceso?
Un cuadro de mando señala que un valor ha cambiado; entender por qué ha cambiado, qué variables lo provocan y qué pasaría si se interviene sigue dependiendo del experto de la planta. Ese segundo paso, apoyar la decisión y no solo avisar, fue el que los ponentes señalaron como el siguiente de la digitalización industrial.
¿La IA va a eliminar empleo en la industria del metal?
En la mesa nadie lo planteó así. Lo que cambia es la manera de trabajar y los perfiles que se piden: técnicos de digitalización que conocen la producción tradicional, científicos de datos que entienden el negocio y personas capaces de decidir con el apoyo de estas herramientas. Las tecnologías son transitorias; la capacidad de razonar y de comprender el proceso, no.
Crónica elaborada a partir de la asistencia a la mesa redonda, la grabación de la sesión y el programa publicado por la Fundación Laboral del Metal. Las citas se han editado ligeramente para su lectura.